Con la Ley 203 del 18 de marzo de 2021 se busca reducir las brechas de acceso a la telemedicina, contribuyendo a un sistema de salud más eficiente. Según expertos, esta forma de atención a la salud es posible gracias a las nuevas herramientas tecnológicas.
La telemedicina
viene tomando auge desde hace más de dos décadas, sin embargo, con el
surgimiento de la crisis sanitaria por la pandemia se puso de manifiesto la
importancia de la digitalización de los sistemas de salud y la forma como se
realiza la atención a los pacientes, así como la organización de las diversas
actividades asistenciales a fin de evitar contagios.
En Panamá, fue
recientemente sancionada la Ley 203 del 18 de marzo de 2021 que crea el Sistema
de Telesalud en el país y tiene como propósito coadyuvar al
descongestionamiento hospitalario, utilizando la modalidad médico-paciente
mediante el uso de la tecnología de la información y las comunicaciones (TIC).
Ahmed Herrera,
asesor legal de la Asamblea Nacional, explicó que la telemedicina tiene estándares
y principios básicos por lo que esta ley reglamenta cómo debe ser la atención
de los ciudadanos y establece que todo profesional de la salud que preste el
servicio bajo esta modalidad tiene que brindar calidad de atención, mantener la
seguridad de la información de cada paciente, así como priorizar el uso
adecuado, el balance, accesibilidad, seguridad y confidencialidad de los datos
proporcionados por la persona contemplados en la Ley 68 de 2003, sobre
protección de los datos personales en el sector salud.
“En conjunto con
el diputado Raúl Fernández, proponente de la Ley 203, nos pusimos a ver cómo
andaba el tema de la telemedicina en el país y el mundo, el tipo de
legislaciones, así como también el tipo de tecnologías disponibles y en esa
búsqueda nos dimos cuenta de que Estonia es pionero en servicios de telesalud.
Cada persona en este país europeo que ha visitado a un médico tiene un registro
de salud electrónica en línea que se puede rastrear”, mencionó Herrera durante
el conversatorio 'Ley 203: presente y futuro de la telemedicina en Panamá'.
Para Herrera, esta
modalidad aplicada en Estonia es tan segura que una vez que la persona está
identificada con la tarjeta electrónica, la información de salud se mantiene
completamente protegida y al mismo tiempo accesible a las personas autorizadas;
es ahí donde intervienen las nuevas tecnologías que “hoy tenemos a nuestra
disposición, pues ayudan a mitigar las amenazas internas de los datos del
paciente y la idea es que algún día Panamá logre llegar allá”, detalló Herrera.
Un alivio al sistema con base jurídica
El abogado
reconoció que la pandemia ha demostrado que la tecnología juega un papel
fundamental en el sector salud y es un método efectivo para descongestionar
hospitales, realizar diagnósticos iniciales con mayor celeridad y monitorear
pacientes de manera remota.
Según Herrera, la
ley también señala que cualquier entidad privada, que así lo desee, puede
implementar medidas de telesalud, siempre que cumpla con los lineamientos
establecidos en esta normativa.
“El decreto
incorpora figuras jurídicas como teleorientación y teleapoyo y delimita la
responsabilidad de los prestadores de servicios de telesalud y telemedicina, a
través del uso de plataformas digitales, aplicaciones móviles y tecnologías
como la inteligencia artificial manteniendo una comunicación rápida, eficaz y
permanente con el paciente sin que tenga que salir de casa”, expresó Herrera.
La Ley 203
adiciona un numeral al artículo 291 del Código Penal sobre agravantes en caso
de vulneración a la seguridad informática de las bases de datos o sistemas
informáticos de hospitales, o cualquier entidad que maneje información relativa
a datos de carácter médico y, por lo tanto, datos sensibles para el individuo.
“La telemedicina
es una tendencia que ha llegado para quedarse, por lo que a través de la tecnología
“queremos lograr que todas las personas que necesitan atender su salud puedan
hacerlo en el momento en que lo requieran y sin tener que desplazarse”,
subrayó.
¿Qué casos se pueden tratar a distancia?
Ante el avance de
las tecnologías móviles y electrónicas, la telemedicina es más accesible que
nunca. María Elena Marín, médica internista e infectóloga, puntualizó que a
través de este método se pueden atender varias especialidades o necesidades de
salud, como por ejemplo, psiquiatría, problemas neurológicos, enfermedades
crónicas. “Una de las cosas que observamos con esta pandemia es que los
pacientes con dolencias crónicas no estaban asistiendo a las consultas médicas
y sabemos que son prioritarias todas las personas hipertensas o diabéticas; si
no eran atendidas a tiempo, íbamos a tener un problema de salud pública y por
eso se empieza a impartir telemedicina para su cuidado”.
También “notamos
que los pacientes oncológicos debían hacer uso de las herramientas tecnológicas
para su debida atención, puesto que corren el riesgo de contraer infecciones
intrahospitalarias”, resaltó la especialista en atención de pacientes con la
covid-19.
“Cuando damos
seguimiento a estos pacientes que se encuentran sin defensas vemos que hallan
un gran beneficio al usar la telemedicina porque ayuda a disminuir la
morbimortalidad, es decir, reduce la posibilidad de contraer enfermedades no
relacionadas a su dolencia principal”, reconoció.
Según Marín,
actualmente los médicos solo se entrenan para aprender a usar la tecnología, y
hacer telemedicina implica aspectos importantes a la hora de establecer la
relación médico-paciente. “El éxito de la telemedicina dependerá de cada médico
y de las habilidades blandas que adopte para crear una relación médico-paciente
a través de la pantalla, viéndonos cara a cara en tiempo real a través de video
en vivo (telemedicina sincrónica). “Es sumamente importante para que el
paciente se sienta atendido, que esté entrenado para compartir imágenes,
análisis de laboratorio o resultados de exámenes para que puedan ser
interpretados por el médico tratante, por lo que se pueden utilizar
dispositivos como cámaras de teléfonos inteligentes, estetoscopios digitales,
oftalmoscopios, otoscopios y biosensores portátiles (dispositivos de monitoreo
remoto). Independientemente de cuál sea su especialidad, la historia con el
paciente será un éxito”, reconoció.
“Los profesionales
de la salud que nos hemos entrenado en telemedicina tenemos que ver desde la
historia clínica, confirmar una y otra vez la información que brinda el
paciente al ser atendido, para entonces indicar un diagnóstico, recetas
médicas, exámenes de laboratorio u otro análisis, y hasta sugerir un sitio de
atención hospitalaria de ser necesario; todo esto hace que la persona confíe en
el médico y en las plataformas tecnológicas”, mencionó.
La experta subrayó
que muchas veces los médicos y los pacientes se sienten preocupados porque no
saben cuáles patologías pueden ser atendidas, por lo que aseguró que la
Asociación Mundial de Medicina ha señalado que el 70% de las patologías pueden
ser atendidas de manera segura y efectiva a través de la telemedicina. Además,
aclaró que es muy importante derribar esos mitos relacionados con la
telemedicina y sus respectivos aplicativos, ya que hoy en muchos países, como
Panamá, esta modalidad ya es una realidad.
Actualmente la
Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la
Salud (OPS) tienen programas específicos con cada uno de los países para
implementar servicios de telemedicina en cada uno de ellos, y en Panamá los
servicios de telesalud se trabajarán con el Ministerio de Salud (Minsa) y a la
Caja de Seguro Social (CSS) según lo dictamina la Ley 203.
Referencia
Sánchez, Y. P. (4 de mayo de 2021). Obtenido de
https://www.laestrella.com.pa/cafe-estrella/salud/210504/presente-futuro-telemedicina-panama


Esto permite hacer la salud más accesible para toda la gente, evitar la burocracia, acercar distancias, monitorear periódicamente a pacientes crónicos, ayudar a quienes no pueden movilizarse para llegar a un centro asistencial, entre otros.
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